Un exploit es un programa o código que se aprovecha de una vulnerabilidad del sistema o de parte de él de tal forma que el atacante puede usarla en su beneficio. Generalmente se utiliza para permitir el acceso a un sistema o como parte de otros malware como gusanos o troyanos.

Existen dos tipos de exploits:

  • Conocidos. Son aquellos de los que se tienen constancia y por lo tanto se pueden tomar medidas para evitar que el sistema sea atacado. Por ello es importante comprobar que el sistema operativo y el software de ciberseguridad estén actualizados.
  • Desconocidos. Se utilizan sobre un agujero de seguridad que aún no ha sido dado a conocer al publico en general, de ahí que supongan una grave amenaza tanto para empresas como gobiernos.