El término spam hace referencia a aquellos mensajes, de remitente desconocido, que no son solicitados ni deseados por el usuario y que generalmente son enviados en grandes cantidades. Así pues, el spam se caracteriza por ser anónimo, no demandado y masivo. Además, en otras ocasiones puede llegar incluso bajo un falso remitente.

Aunque se puede hacer spam a través de distintas vías, la más utilizada es el correo electrónico y suele tener un enfoque publicitario, de ahí que se envíe de forma masiva.

Una dirección de correo electrónico puede llegar a las manos de los spammers a través de diferentes vías. Estas son las más habituales:

  • Direcciones adivinadas. Existen muchas cuentas de correo electrónico que están disponibles para todos los dominios, es por ello que la mayoría de las direcciones utilizadas para lanzar spam son adivinadas.
  • Los sorteos son otra fuente directa para la obtención de cuentas de correo electrónico. Conviene ser cuidadoso y leer con detalle la letra pequeña de estos concursos o promociones.
  • Compraventa de direcciones. Muchos datos, entre ellos las direcciones de correo electrónico, son comprados y vendidos a empresas con fines claramente comerciales.
  • A través de pequeños programas con los que algunas páginas webs se dedican a buscar direcciones de correo electrónico. Es el caso por ejemplo de las entradas en los libros de visitas o en los apartados de contacto de algunas webs.